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Cáncer colorrectal

Generalidades del tema

¿Es para usted este tema?

Este tema le informará sobre la detección temprana, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer colorrectal. Si desea aprender sobre cáncer colorrectal que ha reaparecido o se ha propagado, vea el tema Cáncer colorrectal, metastásico o recurrente. Si desea aprender sobre el cáncer de ano, vea el tema Cáncer de ano.

¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer colorrectal significa que le están creciendo células que no son normales en el colon o el recto . Estas células crecen juntas y forman pólipos. Con el tiempo, algunos pólipos pueden convertirse en cáncer.

Este cáncer también se llama cáncer de colon o cáncer rectal, según donde se encuentre el cáncer. Es el tercer cáncer más común en los Estados Unidos. Y se presenta con más frecuencia en personas mayores de 50 años.

¿Qué causa el cáncer colorrectal?

Se desconoce la causa exacta del cáncer colorrectal. La mayoría de los casos comienzan como crecimientos pequeños, o pólipos, dentro del colon o del recto.

Los pólipos de colon son muy comunes. Si se detectan en forma temprana, por lo general a través de las pruebas de detección de rutina, pueden extirparse antes de que se conviertan en cáncer.

¿Cuáles son los síntomas?

El cáncer colorrectal no suele causar síntomas hasta después de que haya comenzado a extenderse. Consulte a su médico si tiene alguno de estos síntomas:

  • Dolor abdominal
  • Sangre en las heces o heces muy oscuras
  • Cambios en sus hábitos de evacuación, como evacuaciones frecuentes o una sensación de que sus intestinos no se vacían completamente

¿Cómo se diagnostica el cáncer colorrectal?

Si su médico piensa que usted puede tener este cáncer, necesitará una prueba llamada colonoscopia , que le permite al médico ver el interior de todo el colon y el recto. Durante esta prueba, su médico extirpará los pólipos o tomará muestras de tejido de cualquier zona que no se vea normal. El tejido se examinará bajo un microscopio para ver si contiene cáncer.

Algunas veces, se utiliza otra prueba, como una sigmoidoscopia , para diagnosticar el cáncer colorrectal.

¿Cómo se trata?

El cáncer colorrectal suele tratarse con cirugía, quimioterapia o radiación .

¿Cómo puede detectarse el cáncer colorrectal?

Las pruebas de detección pueden detectar o prevenir muchos casos de cáncer de colon y rectal. Buscan una cierta enfermedad o afección antes de que aparezcan los síntomas. Los entendidos recomiendan que todas las personas de 50 años o más que tienen un riesgo normal de cáncer de colon se hagan pruebas rutinarias de detección. Su médico puede recomendarle que se haga pruebas con más frecuencia o a menor edad si usted tiene un riesgo más alto. Hable con su médico sobre cuándo debe hacerse las pruebas.

Las pruebas de detección más comunes son:

  • Pruebas de heces que detectan señales de cáncer, como sangre en la materia fecal.
  • Sigmoidoscopia. Un médico usa un aparato con luz para ver la porción inferior del intestino. Allí es donde crecen la mayoría de los cánceres de colon. Los médicos también pueden extirpar los pólipos durante esta prueba.
  • Colonoscopia. Un médico introduce un tubo largo y flexible en el recto y en el colon. El tubo suele estar conectado a un monitor de video similar a una pantalla de televisión. Con esta prueba, el médico puede ver todo el intestino grueso.
  • Colonografía por tomografía computarizada (CTC), también conocida como colonoscopia virtual. Una computadora y radiografías crean una imagen detallada del colon para ayudar al médico a encontrar pólipos.

Preguntas frecuentes

Aprender acerca del cáncer colorrectal:

Recibir un diagnóstico:

Recibir tratamiento:

Inquietudes a largo plazo:

Cómo vivir con el cáncer colorrectal:

Herramientas de salud Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.

Las Herramientas de salud le permiten tomar decisiones acertadas sobre salud o tomar medidas para mejorar su salud.


Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud. Los Puntos de decisión se centran en cualquier decisión clave sobre la asistencia médica que sea importante para distintos problemas de salud.
  Cáncer de colon: ¿Qué prueba de detección debería realizarme?

Las Medidas prácticas les ayudan a las personas a participar activamente en la gestión de una condición de salud. Las Medidas prácticas le ayudan a la gente a participar activamente en la gestión de una condición de salud.
  Enfermedad intestinal: Cómo cuidar su ostomía

Causa

La mayoría de los casos comienzan como pólipos , que son pequeños crecimientos en el interior del colon o del recto. Los pólipos de colon son muy comunes. Algunos pólipos pueden convertirse en cáncer. Pero los médicos no pueden saber de antemano cuáles pólipos se convertirán en cáncer. Esta es la razón por la cual las personas de 50 años y mayores necesitan hacerse pruebas regulares para determinar si tienen pólipos y que les sean extraídos.

Algunas personas que tienen menos de 50 años deben hacerse exámenes regulares si su historial de salud indica que corren un riesgo mayor de tener cáncer colorrectal.

Síntomas

El cáncer colorrectal en sus etapas tempranas no suele causar ningún síntoma. Los síntomas aparecen posteriormente, cuando el cáncer puede ser más difícil de tratar. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor abdominal.
  • Sangre en las heces o heces muy oscuras.
  • Cambios en sus hábitos de evacuación. (Pueden tener evacuaciones más frecuentes o una sensación de que sus intestinos no se vacían completamente).
  • Cansancio continuo (fatiga).
  • En raras ocasiones, pérdida de peso inexplicable.

Qué sucede

Cómo crece y se propaga el cáncer

El cáncer es el crecimiento de células anormales en el cuerpo. Estas células adicionales crecen, se agrupan y forman masas, llamadas tumores. En el cáncer colorrectal, estos crecimientos suelen comenzar como pólipos en el intestino grueso (el colon o el recto). Si los pólipos en el colon no se detectan y no se extirpan, pueden convertirse en cáncer.

Por lo general, los cánceres en el colon o en el recto crecen muy lentamente. La mayoría tardan años en ser lo suficientemente grandes como para causar síntomas. Si se deja que el cáncer crezca, con el tiempo invadirá y destruirá los tejidos cercanos y luego se propagará más allá de ellos. El cáncer colorrectal se extiende primero a los ganglios linfáticos cercanos. Desde allí se puede propagar a otras partes del cuerpo, generalmente el hígado. También puede propagarse a los pulmones y, con menos frecuencia, a otros órganos en el cuerpo.

Tasas de supervivencia

El resultado a largo plazo, o pronóstico, del cáncer colorrectal depende de cuánto haya crecido y se haya propagado el cáncer. Los especialistas hablan sobre el pronóstico en términos de "tasas de supervivencia a 5 años". Esto significa que el porcentaje de personas que todavía estarán vivas por 5 años o más tiempo después de que se haya detectado el cáncer. Es importante recordar que estos son solo promedios. El caso de cada persona es diferente. Y estas cifras no necesariamente indican lo que le pasará a usted. La tasa estimada de supervivencia a 5 años para el cáncer colorrectal es: 1

  • 90 % o más si el cáncer se detecta en forma temprana y se trata antes de que se propague. Esto significa que 90 o más de cada 100 personas todavía estarán vivas dentro de 5 años si el cáncer se detecta temprano y se trata antes de que se haya diseminado.
  • 69 % si el cáncer se ha propagado a los órganos y a los ganglios linfáticos cercanos. Esto significa que 69 de cada 100 personas todavía estarán vivas en 5 años si el cáncer se ha extendido a órganos y ganglios linfáticos cercanos.
  • 12 % si el cáncer se ha propagado al hígado, los pulmones o los huesos. Esto significa que 12 de cada 100 personas todavía estarán vivas en 5 años si el cáncer se ha diseminado al hígado, los pulmones u otros órganos del cuerpo.

Estas cifras están tomadas de informes que se hicieron por lo menos hace cinco años, antes de que tratamientos más recientes estuvieran disponibles. Así que las posibilidades reales de su supervivencia probablemente sean superiores a estas cifras.

Qué aumenta el riesgo

Un factor de riesgo para el cáncer colorrectal es algo que incrementa su probabilidad de tener este cáncer. El tener uno o más de estos factores de riesgo puede hacer que sea más probable que usted tenga cáncer colorrectal. Pero no quiere decir que definitivamente lo vaya a tener. Y muchas personas que padecen cáncer colorrectal no tienen ninguno de estos factores de riesgo.

Riesgos que no puede cambiar

La edad

Todo el que tiene más de 50 años tiene un riesgo de padecer cáncer colorrectal. Y mientras más edad tenga usted, mayor será el riesgo. La mayoría de los casos de cáncer colorrectal se diagnostican en personas mayores de 50 años.

Su raza y su origen étnico

Las personas afroamericanas corren un riesgo más alto de tener cáncer colorrectal (y morir de este) que las personas blancas que no son de origen hispano. Y las personas blancas que no son de origen hispano tienen un riesgo más alto que las de otros grupos raciales o étnicos, como hispanos, asiáticos o de las islas del Pacífico. 2

Los judíos asquenazíes (personas judías cuyos ancestros provienen de Europa del Este) que han heredado ciertos genes también corren un riesgo más alto de tener cáncer colorrectal. 3

Su historial de salud familiar

Tiene mayores probabilidades de padecer cáncer colorrectal si uno de sus padres, de sus hermanos, de sus hermanas o de sus hijos ha tenido la enfermedad. Esto se considera un antecedente familiar significativo. Su riesgo depende de los años que tenía su familiar cuando se le diagnosticó la enfermedad y de cuántos familiares han tenido la enfermedad.

Tiene antecedentes familiares muy significativos si todas las afirmaciones siguientes son verdaderas:

  • Tiene al menos tres familiares que han tenido cáncer de colon, cáncer de endometrio u otro cáncer relacionado, y al menos uno de sus familiares es su padre, su madre, su hermano o su hermana. Los cánceres relacionados incluyen cáncer de ovario, cáncer de estómago, cáncer de hígado y cáncer del intestino delgado, entre otros.
  • Estos familiares son parte de dos generaciones seguidas (por ejemplo, un abuelo y un padre).
  • Uno de esos familiares tuvo cáncer antes de los 50 años.

Algunos cambios genéticos aumentan la probabilidad de tener cáncer colorrectal. Estos cambios son poliposis adenomatosa familiar (FAP, por sus siglas en inglés) y el síndrome de Lynch, también llamado cáncer de colon sin poliposis hereditario (HNPCC, por sus siglas en inglés) . Muchas personas con estos genes mutados tendrán cáncer colorrectal si no son controladas con atención. Las pruebas genéticas pueden indicar si usted porta un gen cambiado, o mutado, que puede causar la FAP o el HNPCC.

Su historial de salud

Sus probabilidades de tener cáncer colorrectal son mayores si ha tenido:

Los cambios en el estilo de vida, como hacer ejercicio y alimentarse bien, ayudan a reducir su riesgo. Para aprender más, vea Prevención.

Cuándo llamar al médico

Llame a su médico si tiene alguno de los síntomas del cáncer colorrectal, como:

  • Cambios en sus hábitos de evacuación.
  • Sangrado del recto, que incluye sangre de color rojo vivo o sangre oscura en las heces, o heces de color negruzco.
  • Diarrea constante o frecuente, estreñimiento o una sensación de que los intestinos no se vacían completamente.
  • Heces estrechas (podrían ser tan estrechas como un lápiz).
  • Dolor abdominal o problemas de gases o abotagamiento.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Cansancio continuo (fatiga).

Dado que el cáncer colorrectal no suele causar ningún síntoma, hable con su médico acerca de pruebas de detección. Las pruebas de detección ayudan a los médicos a detectar una determinada enfermedad o afección antes de que aparezcan los síntomas.

A quién consultar

Los profesionales de la salud que pueden evaluar sus síntomas de cáncer colorrectal incluyen:

Si su médico cree que puede tener cáncer colorrectal, es posible que le recomiende consultar a un cirujano general o a un coloproctólogo. El cáncer colorrectal es tratado por cirujanos, oncólogos clínicos y oncólogos radiólogos .

A fin de prepararse para su cita, vea el tema Cómo aprovechar al máximo su cita.

Exámenes y pruebas

Si su médico cree que podría tener cáncer colorrectal, le hará preguntas acerca de su historial de salud y le hará un examen físico. Otras pruebas pueden incluir:

  • Una colonoscopia. Su médico usa un dispositivo con luz (colonoscopio) para ver el interior de todo el colon. Pueden extirparse los pólipos durante esta prueba. Se recomienda una colonoscopia cuando otra prueba de detección indica que usted puede tener cáncer colorrectal. 4
  • Una sigmoidoscopia. Su médico usa un dispositivo con luz para ver la parte inferior del intestino. Los médicos también pueden extraer los pólipos durante esta prueba.
  • Un enema de bario. Se introduce un líquido blanquecino con bario por el recto para que llegue al intestino. El bario resalta el interior del colon para que pueda verse en una radiografía.
  • Una biopsia . Se toma una muestra de tejido del interior del intestino y se examina bajo un microscopio. Un médico llamado patólogo puede examinar la muestra de tejido y ver si contiene cáncer.
  • Un hemograma completo, que es un análisis de sangre. Se utiliza para investigar síntomas, como fatiga, debilidad, anemia, moretones o pérdida de peso.

Para las personas que tienen un riesgo mayor de cáncer colorrectal, la prueba de detección recomendada es la colonoscopia regular. Le permite a su médico extirpar los pólipos (polipectomía) y tomar muestras de tejido al mismo tiempo.

Cuando se le diagnostica cáncer colorrectal, su médico puede indicar que se haga otras pruebas para ver si el cáncer se ha propagado. Estas pruebas incluyen:

Detección temprana

Las pruebas de detección de rutina pueden reducir las muertes por cáncer colorrectal. Algunas pruebas de detección encuentran y extirpan los pólipos antes de que puedan convertirse en cáncer. Otras pruebas de detección buscan señales tempranas de cáncer. El cáncer colorrectal tiene muchas más posibilidades de ser tratado con éxito cuando se detecta en forma temprana.

Los análisis de materia fecal buscan señales de cáncer. Si se usan según las recomendaciones, estas pruebas pueden detectar el cáncer temprano, cuando el tratamiento funciona mejor. La sigmoidoscopia y la colonoscopia son exámenes que detectan y extirpan pólipos para evitar que se conviertan en cáncer. La colonoscopia virtual detecta pólipos. Con las pruebas de heces y la colonoscopia virtual, si hay hallazgos anormales, tendrá que hacerse una colonoscopia para extirpar cualquier pólipo.

Hable con su médico acerca de qué prueba es adecuada para usted. Las personas con un riesgo mayor de cáncer colorrectal, como aquellas con antecedentes familiares significativos de cáncer de colon, pueden tener que comenzar a hacerse las pruebas de rutina antes de los 50 años y realizárselas con mayor frecuencia.

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Cáncer de colon: ¿Qué pruebas de detección debería hacerme?

Generalidades del tratamiento

Usted y su médico trabajarán en conjunto para decidir cuál debe ser su tratamiento. Usted considerará sus propias preferencias y su estado de salud general. Pero la etapa en la que se encuentra el cáncer es la herramienta más importante para elegir su tratamiento. La determinación de la etapa le permite al médico saber cuánto se ha propagado el cáncer, si es que lo ha hecho.

Cirugía

La cirugía es casi siempre el método usado para extraer el cáncer colorrectal. En ocasiones, puede realizarse una operación sencilla durante una colonoscopia o una sigmoidoscopia para extraer pólipos pequeños y una pequeña cantidad de tejido alrededor de ellos. Pero, en la mayoría de los casos, se requiere una operación mayor para extirpar el cáncer y parte del colon o del recto de alrededor. Si el cáncer se ha propagado a otra parte del cuerpo, como al hígado, es posible que necesite una operación de mayor alcance.

Quimioterapia

La quimioterapia usa medicamentos para eliminar células cancerosas en todo el cuerpo. Suelen usarse varios medicamentos juntos.

Radioterapia

La terapia de radiación usa rayos X para eliminar células cancerosas. Se usa para algunos tipos de cáncer en el recto. La radioterapia suele combinarse con cirugía o quimioterapia. Para aprender más, vea Otro tratamiento.

Los cánceres que no se han propagado más allá del colon o del recto pueden requerir solo cirugía. Si el cáncer se ha propagado, es posible que necesite radioterapia, quimioterapia o ambas.

Efectos secundarios del tratamiento

La cirugía, la quimioterapia y la radiación pueden tener graves efectos secundarios. Pero su equipo médico lo ayudará a manejar los efectos secundarios de su tratamiento. Esto puede incluir analgésicos (medicamentos para el dolor) después de la cirugía o medicamentos para controlar las náuseas y los vómitos si le administran quimioterapia.

Hable con su médico y su equipo médico acerca de los efectos secundarios que tiene. Algunos efectos secundarios, como dolor u hormigueo en las manos o los pies que empeora (neuropatía periférica), puede ser una señal de que deben cambiarse sus medicamentos.

Para consejos de cómo manejar los efectos secundarios, vea Tratamiento en el hogar.

Chequeos regulares

Después de haber tenido cáncer colorrectal, sus probabilidades de volver a tenerlo aumentan. Es importante que siga consultando a su médico y se realice pruebas en forma regular, a fin de ayudar a detectar nuevos pólipos o si el cáncer regresa en forma temprana. Después de su tratamiento, será necesario que un médico de familia, un profesional de atención primaria, un oncólogo clínico, un oncólogo radiólogo o un cirujano, según sea su caso, le realicen chequeos regulares.

Cuando el cáncer reaparece o se propaga

El cáncer colorrectal reaparece en aproximadamente la mitad de las personas que tienen una operación para extirpar el cáncer. 5 El cáncer puede tener más probabilidades de regresar después de una cirugía si no se descubre en una etapa temprana. El cáncer que se ha propagado o que retorna es más difícil de tratar, pero, a veces, los tratamientos son exitosos. Para obtener más información, vea el tema Cáncer colorrectal, metastásico y recurrente.

Apoyo y recursos

Enterarse de que tiene cáncer puede cambiar su vida. Quizás sienta que su mundo se ha dado vuelta y ha perdido todo el control. Hablar con familiares, amigos o un consejero puede ayudar mucho. Pregúntele a su médico sobre grupos de apoyo. O llame a la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) (1-800-227-2345) o visite su sitio web en www.cancer.org.

Para saber más sobre el cáncer de colon y de recto, vaya al sitio web del National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer) en www.cancer.gov/cancertopics/types/colon-and-rectal.

Prevención

Pruebas de detección para el cáncer colorrectal

Algunas pruebas pueden prevenir el cáncer colorrectal. Las pruebas de detección buscan una determinada enfermedad o afección antes de que aparezcan los síntomas. Los entendidos recomiendan que todas las personas de 50 años o más que tienen un riesgo normal de cáncer de colon se hagan pruebas rutinarias de detección. Es posible que su médico le recomiende pruebas con anterioridad o con más frecuencia si usted tiene un riesgo más alto de cáncer de colon. Hable con su médico acerca de cuando debería hacerse pruebas.

Menos de la mitad de las personas mayores de 50 años se realizan pruebas para detectar el cáncer colorrectal. Según la Sociedad Americana del Cáncer, si todo el mundo se hiciera estas pruebas, podrían salvarse decenas de miles de vidas cada año.

Las siguientes pautas están dirigidas a las personas que no corren un riesgo elevado de tener cáncer colorrectal.

Pautas para la detección del cáncer colorrectal en personas de 50 años y más que corren un riesgo promedio
Prueba Frecuencia

Análisis de materia fecal,* como el análisis de sangre oculta en materia fecal (FOBT, por sus siglas en inglés), la prueba inmunoquímica fecal (FIT, por sus siglas en inglés) o el análisis de ADN de la materia fecal (sDNA, por sus siglas en inglés)

Cada año para el FOBT y la FIT

Cada 5 años para el sDNA

o

Sigmoidoscopia*

Cada 5 años

o

Colonoscopia

Cada 10 años

o

Colonografía por tomografía computarizada (CTC, por sus siglas en inglés), también conocida como colonoscopia virtual

Cada 5 años

*Otros recomiendan combinar un análisis de materia fecal con una sigmoidoscopia.

Recomendaciones del U.S. Preventive Services Task Force (Grupo Especial de Servicios Preventivos de los Estados Unidos)
  • Las personas que tienen entre 50 y 75 años deben realizarse un análisis de sangre oculta en heces (FOBT), una sigmoidoscopia o una colonoscopia.
  • Las personas que se hacen una sigmoidoscopia cada 5 años deben hacerse también un análisis de materia fecal (FOBT) a intervalos regulares.
  • Algunas personas que tienen más de 75 años podrían beneficiarse con las pruebas de detección. Puede ser que otras no. Hable con su médico acerca de continuar las pruebas para detectar el cáncer de colon después de los 75 años.
Recomendaciones de otros grupos
  • La American Cancer Society (Sociedad Americana del Cáncer o ACS, por sus siglas en inglés), la American Gastroenterological Association (Asociación Americana de Gastroenterología o AGA, por sus siglas en inglés) y el American College of Gastroenterologists (Colegio Americano de Gastroenterología o ACG, por sus siglas en inglés) recomiendan pruebas de rutina para las personas que tienen 50 años o más que tienen un riesgo normal de tener cáncer de colon. Su médico puede recomendarle hacerse pruebas antes o más a menudo si tiene un riesgo mayor de padecer cáncer de colon. Hable con su médico sobre cuándo debe hacerse las pruebas.

Para obtener más información, vea:

Haga clic aquí para ver un Punto de decisión. Cáncer de colon: ¿Qué pruebas de detección debería hacerme?

Su estilo de vida

Aquí hay otras cosas que puede hacer usted para prevenir el cáncer colorrectal:

  • Vigile su peso. Tener mucho sobrepeso puede aumentar su riesgo. Y tener exceso de grasa alrededor de la cintura parece ser un riesgo mayor que tener exceso de grasa en las caderas o los muslos.
  • Coma bien. Una alimentación saludable incluye una variedad de alimentos. Coma más granos integrales, frutas, verduras, aves y pescado. Y coma menos carne roja, granos refinados y dulces.
  • Limite el alcohol. Beba menos de 2 bebidas alcohólicas al día. Las personas que toman 2 o más bebidas alcohólicas al día tienen un riesgo ligeramente mayor de cáncer colorrectal. 2
  • Manténgase activo. Mantenga un estilo de vida físicamente activo. Estar en forma lo ayuda a verse mejor y a sentirse mejor y más fuerte.
  • Deje de fumar. Dejar de fumar puede ayudar a reducir su riesgo.

Pruebas genéticas

Si tiene antecedentes familiares muy significativos de cáncer de colon, es recomendable que hable con su médico o con un asesor genético acerca de realizarse un análisis de sangre para detectar genes mutados. Las pruebas genéticas pueden indicar si usted porta un gen cambiado, o mutado, que puede causar el cáncer de colon. Tener determinados genes aumenta, en gran medida, el riesgo de tener cáncer de colon. Pero la mayoría de los casos de cáncer de colon no son causados por genes mutados.

Tratamiento en el hogar

Control de los efectos secundarios

Durante los tratamientos para el cáncer colorrectal, usted puede hacer cosas en casa para ayudar a manejar los efectos secundarios y los síntomas. Si su médico le ha dado instrucciones o medicamentos para tratar estos problemas, asegúrese de usarlos también.

En general, los hábitos saludables, como alimentarse en forma equilibrada, dormir lo suficiente y hacer suficiente ejercicio pueden ayudar a controlar sus síntomas.

Puede probar tratamientos en el hogar:

  • Para las náuseas o los vómitos, como té de jengibre, caramelos o chicle de menta, o tomar suficientes líquidos para no deshidratarse .
  • Para la diarrea, como tomar sorbos pequeños y frecuentes de agua y comer trocitos de galletas saladas.
  • Para el estreñimiento, como obtener bastante agua y fibra en la dieta. No use laxantes sin hablar primero con su médico.

Otros problemas que pueden tratarse en casa incluyen:

  • Problemas para dormir. Si tiene problemas para dormir, trate de irse a la cama a un horario regular, hacer ejercicio todos los días y evitar la cafeína en las últimas horas del día.
  • Sentirse muy cansado. Si le falta energía o si se siente débil fácilmente, trate de descansar más y planifique sus horarios para aprovechar lo máximo de la energía que tenga.
  • Dolor. Hay muchos tratamientos en el hogar que pueden ayudar cuando tiene dolor, como analgésicos de venta libre, almohadillas térmicas o compresas frías. Hable con su médico antes de usar algún tratamiento en el hogar para el dolor.
  • Llagas en la boca. Esto incluye vigilar lo que come y bebe y enjuagarse regularmente con un enjuague bucal o un antiácido.

Manejar el estrés de tener cáncer

Tener cáncer puede ser muy estresante. Encontrar nuevas formas de sobrellevar el estrés puede mejorar su calidad de vida.

Estas ideas pueden ayudar:

  • Tome medidas para reducir el estrés. Encuentre nuevas maneras de relajarse, como el yoga o ejercicios de visualización.
  • Consiga el apoyo que necesite. Pase tiempo con gente que lo estime. Déjelos que le ayuden.
  • Hable de sus sentimientos. Trate de reunirse con un consejero o unirse a un grupo de apoyo donde pueda compartir su experiencia.
  • Pídale a su médico que lo ayude a encontrar otras fuentes de apoyo e información.

Sus sentimientos acerca de su cuerpo pueden cambiar después del tratamiento. Aceptar su imagen corporal puede implicar hablar abiertamente de sus preocupaciones con su pareja y conversar de sus sentimientos con un médico.

Tener cáncer puede cambiar su vida de muchas maneras. Como ayuda en el manejo de estos cambios, vea el tema Cómo conseguir apoyo cuando tiene cáncer.

Para más información sobre cómo vivir con cáncer, lea "Taking Time: Support for People With Cancer" del Instituto Nacional del Cáncer. Este folleto está disponible en línea en www.cancer.gov/cancertopics/takingtime.

Medicamentos

La quimioterapia es el uso de medicamentos para controlar el crecimiento del cáncer o para aliviar sus síntomas. A menudo, los medicamentos se administran a través de una aguja en la vena. Los vasos sanguíneos transportan los medicamentos por el cuerpo. A veces, los medicamentos están disponibles en forma de pastillas. Y, a veces, se administran como una inyección.

Se usan varios medicamentos para tratar el cáncer colorrectal. También hay varios medicamentos disponibles para tratar los efectos secundarios.

Opciones de medicamentos

Una combinación de medicamentos suele dar mejores resultados que solo un medicamento para tratar el cáncer colorrectal. Los medicamentos más comúnmente usados son:

La caída de cabello puede ser un efecto secundario común con varios tipos de quimioterapia. Pero la caída del cabello, generalmente, no es un efecto secundario de estos fármacos.

Cómo tratar los efectos secundarios

Es posible que su médico le recete medicamentos que pueden ayudar a aliviar los efectos secundarios de la quimioterapia. Estos efectos secundarios pueden incluir llagas en la boca, diarrea, náuseas y vómitos. Es posible que su médico le recete medicamentos para controlar las náuseas y el vómito.

También hay medidas que puede tomar en el hogar para manejar los efectos secundarios. Vea Tratamiento en el hogar para obtener más información.

Para pensar

La quimioterapia y la radiación podrían combinarse para tratar algunos tipos de cáncer colorrectal. La radiación o la quimioterapia recibidas antes o después de la cirugía pueden destruir zonas microscópicas de cáncer para aumentar las probabilidades de una cura.

Cirugía

La cirugía para extraer el cáncer es, casi siempre, el tratamiento principal para el cáncer colorrectal. El tipo de cirugía depende del tamaño y de la ubicación del cáncer.

Los efectos secundarios son comunes después de la cirugía. Es posible que pueda reducir la gravedad de sus efectos secundarios en el hogar. Vea Tratamiento en el hogar para obtener más información.

Opciones de cirugía

  • Polipectomía. Cuando el cáncer colorrectal se descubre en etapas muy tempranas, puede extraerse durante una sigmoidoscopia o colonoscopia . El cirujano extrae no solo el pólipo, sino también una pequeña cantidad de tejido de alrededor. El cirujano no necesita hacer una incisión en el abdomen.
  • Resección intestinal. Consiste en cortar y extraer el cáncer y las secciones del colon o del recto próximas a este. Luego, los dos extremos sanos del colon o del recto vuelven a coserse. La resección intestinal se utiliza cuando el cáncer es de mayor tamaño. Puede realizarse de dos formas:
    • Resección abierta. El cirujano hace una incisión larga en el abdomen, completa la resección intestinal y cierra la incisión.
    • Cirugía laparoscópica. Esta se hace con varias pequeñas incisiones en el abdomen para una cámara diminuta e instrumentos especiales. Pero la cirugía laparoscópica no siempre se puede hacer, como cuando el cáncer se ha extendido a zonas fuera del colon.

Su médico le puede sugerir radioterapia o quimioterapia, si piensa que el cáncer puede reaparecer (recurrir). Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos, es posible que necesite quimioterapia después de la cirugía. O si su cirugía demuestra que el cáncer se ha diseminado fuera del colon o del recto, es posible que necesite radioterapia.

Para pensar

En ocasiones, después de esta cirugía mayor, los dos extremos del colon o del recto no pueden volver a coserse. Cuando esto sucede, se lleva a cabo una colostomía. Pero la mayoría de las personas no necesitan una colostomía.

Haga clic aquí para ver una Medida práctica. Enfermedad intestinal: Cómo cuidar su ostomía

Otro tratamiento

Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos X para destruir células de cáncer colorrectal y reducir los tumores. Se utiliza, con frecuencia, para tratar el cáncer del recto, por lo general, en combinación con la cirugía. Se utiliza con menos frecuencia para tratar el cáncer de colon. También puede combinarse con quimioterapia .

La radiación puede administrarse:

  • En forma externa, usando una máquina fuera del cuerpo que apunta un haz de radiación al tumor.
  • En forma interna, poniendo "semillas" radiactivas diminutas próximas al cáncer o dentro de este.

En comparación con la cirugía sola, la radiación administrada antes de la cirugía puede reducir el riesgo de que el cáncer del recto regrese, y puede ayudarlo a vivir más tiempo. 5

Terapias complementarias

A veces, la gente usa terapias complementarias junto con tratamiento médico para ayudar a aliviar los síntomas y efectos secundarios de los tratamientos para el cáncer. Algunas de las terapias complementarias que pueden ser útiles incluyen:

Los tratamientos de cuerpo y mente como los mencionados anteriormente pueden ayudarlo a sentirse mejor. Pueden hacer más fácil sobrellevar los tratamientos contra el cáncer. También pueden reducir el dolor crónico en la parte baja de la espalda, el dolor articular, los dolores de cabeza y el dolor de los tratamientos.

Antes de probar una terapia complementaria, hable con su médico acerca del valor y de los efectos secundarios que esta puede tener. Infórmele si ya está usando alguna de esas terapias. Las terapias complementarias no deben entenderse como una alternativa al tratamiento médico estándar. Pero pueden mejorar su calidad de vida y ayudarlo a enfrentar el estrés y los efectos secundarios del tratamiento del cáncer.

Ensayos clínicos

Quizá le interese participar en estudios de investigación, que se llaman ensayos clínicos. Los ensayos clínicos se basan en la información más actualizada. Han sido diseñados para encontrar mejores maneras para tratar a personas que tienen cáncer. Es posible que las personas que no quieren tratamientos estándares o que no se han curado con tratamientos estándares deseen participar en ensayos clínicos. Estos se llevan a cabo actualmente en la mayor parte de los Estados Unidos y en algunos otros países del mundo, para todas las etapas del cáncer colorrectal.

Otros lugares en los que puede obtener ayuda

Organizaciones

American Cancer Society (ACS)
Dirección del sitio web: www.cancer.org

National Cancer Institute (NCI)
Dirección del sitio web: www.cancer.gov (o https://livehelp.cancer.gov/app/chat/chat_launch para ayuda en línea en vivo)

Referencias

Citas bibliográficas

  1. American Cancer Society (2012). Cancer Facts and Figures 2012. Atlanta: American Cancer Society. Available online: http://www.cancer.org/Research/CancerFactsFigures/CancerFactsFigures/cancer-facts-figures-2012.
  2. American Cancer Society (2011). Colorectal Cancer Facts and Figures 2011–2013. Atlanta: American Cancer Society. Available online: http://www.cancer.org/Research/CancerFactsFigures/ColorectalCancerFactsFigures/colorectal-cancer-facts-figures-2011-2013-page.
  3. Libutti SK, et al. (2011). Cancer of the colon. In VT DeVita Jr. et al., eds., DeVita, Hellman and Rosenberg's Cancer: Principles and Practice of Oncology, 9th ed., pp. 1084–1126. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  4. Winawer S, et al. (2003). Colorectal cancer screening and surveillance: Clinical guidelines and rationale—Update based on new evidence. Gastroenterology, 124(2): 544–560.
  5. Lewis C (2007). Colorectal cancer screening, search date November 2006. Online version of BMJ Clinical Evidence: http://www.clinicalevidence.com.

Otras obras consultadas

  • Cherny NJ (2011). Diarrhea and constipation. In VT DeVita Jr. et al., eds., DeVita, Hellman and Rosenberg's Cancer: Principles and Practice of Oncology, 9th ed., pp. 2329–2336. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins.
  • National Cancer Institute (2010). Colon Cancer PDQ: Treatment—Health Professional Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/colon/HealthProfessional.
  • National Cancer Institute (2011). Colon Cancer PDQ: Treatment—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/colon/Patient.
  • National Cancer Institute (2011). Rectal Cancer PDQ: Treatment—Health Professional Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/rectal/HealthProfessional/allpages.
  • National Cancer Institute (2012). Genetics of Colorectal Cancer PDQ—Health Professional Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/genetics/colorectal/healthprofessional/allpages.
  • National Cancer Institute (2012). Rectal Cancer Treatment (PDQ)—Patient Version. Available online: http://www.cancer.gov/cancertopics/pdq/treatment/rectal/Patient.
  • National Comprehensive Cancer Network (2012). Rectal cancer. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology, version 3. Available online: http://www.nccn.org/professionals/physician_gls/f_guidelines.asp#site.

Créditos

Por El personal de Healthwise
E. Gregory Thompson, MD - Medicina interna
Kenneth Bark, MD - Cirugía,
Última revisión 20 agosto, 2013

Última revisión: 20 agosto, 2013

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